Se acabaron las historias bonitas. Yo una vez vivía en un mundo feliz, pero la gente me hizo odiarlo y detestarlo.
La gente no son más que un atajo de interesados, siempre te obligan a seguir sus reglas.
Por eso yo quiero a mi trabajo. Porque mi trabajo me da a don dinero. Y don dinero me da lo que quiero.
Te apoyan si quieren y si tienes DINERO. Las personas son ovejas del DINERO.
Nos crían para que detestemos lo material, pero no se lo creen ellos. En su risa y su ironía, ya lo vimos desde pequeños.
Yo intenté ser fuerte. Y me quedé solo.
Nadie se preocupa por nadie, y no existen las personas reales.
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